Cartas al director de El Mercurio
Jueves 11 de Septiembre de 2008
¡No voten en blanco!
Señor Director:
Soy simplemente uno más de los millones de chilenos de bajo perfil que siguen con distancia pasiva la historia de los últimos 50 años de este maravilloso país. Como mero observador, e intentando otear el horizonte con gran libertad, por encima de partidismos y sectarismos, veo con preocupación el desgaste creciente de los gobiernos de la Concertación ante hechos ya conocidos.
Por otro lado, no puedo desconocer que la oposición actual deja bastante que desear en la unión de sus votantes duros, poseedores de bastante miopía y falta de generosidad para ver el país a largo plazo, todo lo cual da pábulo para mantener el ambiente de cansancio e indiferencia que respiramos.
Ante este escenario, es razonable que esta atmósfera reinante justifique el hastío y el desinterés generalizado en relación con el futuro del país, tanto así que muchos de mis interlocutores me sorprenden al afirmar ¡que votarán en blanco en las próximas presidenciales!
El nuevo gobierno debiera poseer un perfil que promueva e inicie la nueva cultura que añoramos: ante todo, que incentive con pasión la honradez a todo nivel, y revierta así la indolencia y el rápido olvido al que nos están acostumbrando; que llame a ocupar los cargos más trascendentes a los más meritorios, ojalá un buen poco transversal, para quebrar de una vez por todas la ficticia lucha a dos bandas; que tenga entre sus objetivos primarios formar a sus hijos ciudadanos, dado que es la piedra angular para el gran cambio, y eso significa luchar con todo vigor e ingenio para educar con la calidad y los estándares del siglo XXI, con bastante más creatividad que sólo aumentar el presupuesto en educación; que renueve con viva fuerza la validez permanente de los valores cristianos que cualquier bien nacido tiene para con su prójimo, sea católico o agnóstico, y que estimule la solidaridad de manera transversal, desde empresarios a simples trabajadores, sean éstos de izquierdas o de derechas.
Volviendo al mundo real de nuestro país, me pregunto quién tiene más posibilidades de conducirnos a iniciar esta nueva y soñada sociedad. En la Concertación no veo a nadie que se atreva a un cambio de esta envergadura.
Tampoco soy piñerista a ultranza de primera intención, pero le conozco a distancia su incuestionable inteligencia y capacidad.
Trabajemos, entonces, para darle una oportunidad al único no concertacionista que ya está en carrera, para que se empape en nuestra apetecida nueva sociedad, que se impregne de un espíritu genuino de servicio público, y por mientras cada uno de nosotros trabaje por crear conciencia de que no dará lo mismo por quién votar en 2009.
SANTIAGO IBÁÑEZ LANGLOIS
Votaré en blanco porque no acepto la vigencia del “Club de los Políticos”
El “Club de los Políticos” está formado por miembros que no representan más del 5 por ciento de la población.
Tienen la exclusividad para nominar a los candidatos que postularán a la Cámara de Diputados, al Senado, a Concejales Municipales, hasta los candidatos a la Presidencia de la República y rebasando a todas las esferas del Estado.
Miles de cargos que bajo el concepto de ser de exclusiva confianza de la Presidencia de la República son en verdad el “coto de caza” donde ejercen su influencia los directivos de este Club.
La lealtad perversa de los privilegiados que son nominados candidatos a cargos públicos por el “Club de los Políticos” es en primer lugar hacía los dirigentes de este Club, pero de ninguna manera hacía los ciudadanos como debiera de ser en una democracia.
Esta dicotomía perversa de las lealtades de los políticos ha degradado el sistema democrático.
Esta aparente democracia es en realidad una dictadura oligárquica que nos imponen los dirigentes de el “ Club de los Políticos “.
Su prioridad, que domina sus acciones, están relacionadas con la forma de mantener el poder.La juventud al negarse a participar en el Registro Electoral tiene plena conciencia del comportamiento de esta casta y no está dispuesta a seguir patrocinando a este grupo de privilegiados a través de su voto.
La Agenda de los miembros deL “Club de los Políticos” es priorizada por los contenidos de la Televisión. La agenda del contenido de los programas de la televisión la pautean los avisadores y no los ciudadanos.
Esto significa que en la agenda de los componentes del “Club de los Políticos” no tienen relevancia los intereses generales de los ciudadanos cuando estos están en conflicto con los principales avisadores de la TV
El sistema democrático vigente en el país es: “ del pueblo,…… con el pueblo y……. para el “Club de los Políticos”.
Finn R. Samsing A.

