Los directivos de empresas privadas y gubernamentales y muchos ciudadanos “adelantados” actúan así, antes que se produzca el cambio hacia un nuevo escenario de crecimiento económico.
1. Invierten su tiempo disponible -por la menor actividad- en elaborar planes más exhaustivos y en mejorar los pronósticos y tácticas para enfrentar la situación actual y el escenario que vendrá a la salida de la crisis. Es un buen tiempo para revisar sus estrategias y mejorar sus servicios y productos.
2. Deciden las funciones e iniciativas en las que hay que concentrarse y focalizan en ellas todos los esfuerzos para la sobrevivencia inmediata, y también para el nuevo escenario del crecimiento que vendrá.
3. Demuestran que ellos son valiosos cuando toman decisiones y muestran un liderazgo fuerte para guiar a sus subordinados, los que pueden estar dudosos de salir exitosos de la crisis y del éxito que les espera mas adelante.
4. Observan y actúan sobre los competidores con el ánimo de ganarles. Es un excelente momento para dejarlos atrás y sacar grandes ventajas.
5. Saben que los clientes no bajan sus expectativas frente a los productos y servicios y que no les importan los problemas que tengan las empresas. Por tanto los directivos no deterioran la calidad del servicio al cliente, cuando hacen reducciones de costos.
6. No esperan que alguien los salven. Mejoran la productividad y reducen sus costos cuidadosamente. Ahorran en cuanto mas pueden.
7. Negocian estilo ganar-ganar con sus proveedores sin matarlos. En vez de solo pedir descuentos insoportables trabajan con ellos en mejorar la condición de abastecimiento con una visión hoy-mañana. No revientan a sus socios de la cadena de valor en espera del crecimiento.
8. Identifican al personal de valor que logra el real desempeño y que aporta mas al resultado de la empresa, normalmente estos hacen el 20/80 del esfuerzo. El personal es el capital para tiempos de post crisis. Hay que cuidarlo. Los buenos son los más proclives a marcharse o a ser capturados por la competencia. Los adelantados Invierten en el desarrollo de su gente que es fundamental en un mundo en cambio, cambio que será mayor cuando vuelva el crecimiento económico, las desarrollan para la salida, que será veloz y no para los problemas de la coyuntura de la crisis.
9. Absorben la incertidumbre y asumen cómo va a funcionar el mundo de la empresa futura y las nuevas oportunidades, para sacar a su gente del inmovilismo. Son muy proactivos, en un momento en que muchos se inmovilizan y no toman decisiones o se esconden para no correr riesgos y están más ocupados “de cuidar la pega” que de mejorar los resultados y mejorar la calidad del servicio y productos para sus clientes.
10. Si bien son cautelosos, y miden el riesgo de sus decisiones al tomar medidas para mitigar los efectos de la crisis, actúan rápidamente con sentido de gran urgencia, lo hacen con una visión anticipada de post crisis y del nuevo crecimiento que vendrá.
11. Se enfocan a los mercados buscando participación en sus nuevas oportunidades, y no sólo en la participación de mercado actuales, para lo cual se apoyan en los mejores talentos propios y de su equipo humano.
12. Por lo tanto, estos directivos señalan que las oportunidades son de quienes las toman e innovan hoy y no de quienes las observan pasar esperando mejores tiempos. Toman decisiones proactivamente anticipándose a la rápida salida después de la tormenta cuando vuelva a salir el sol.
Es frecuente ver a algunos directivos y empresarios caer no al inicio en la parte mas dura del maratón, sino al final de esta pues no están preparados para resistir el cambio de ritmo cuando deben enfrentar la reactivación de la demanda.
Muchas de estas prácticas y recomendaciones son plenamente aplicables a la empresa Chile S.A. por parte de sus gobernantes y ciudadanos.
Omar Villanueva Olmedo
Director
OLIBAR Consultores Int’l
desde 1972 en Chile-
09 299 42 19

